Para lograr la continuidad del PRM más allá del 2028 es necesario construir un relato alrededor de una ERA PRM, iniciada en el 2020 con el ascenso al poder de Luis Abinader y el Partido Revolucionario Moderno.
Conforme al Diccionario Real de la Lengua, una era se refiere a un periodo de tiempo que se cuenta a partir de un hecho destacado, una época histórica extensa o una área de tiempo geológico. En el caso de la teoría planteada, el ascenso del PRM al poder se corresponde con la parte inicial de la definición de la RAE, puesto que el desalojo del poder del PLD constituyó un hecho relevante para la vida institucional y política de República Dominicana. Además, la pandemia del coronavirus-COVID 19- es sin lugar a duda uno de los acontecimientos de máximo trascendencia de la humanidad en los últimos setenta y cinco años.
La era o periodo de tiempo no es exclusivo del mundo político, ya que también se puede aplicar a otros ámbitos como la música, los deportes y la literatura. En nuestro espacio político, se pueden caracterizar bajo este concepto las eras de Trujillo, de Balaguer y del PLD, cada una marcada con sus propias características y de su momento histórico.
El PRD, con el inicio del gobierno de don Antonio Guzmán en 1978, tenía todas las posibilidades y se daban las características sociales y políticas para marcar una impronta que le hubiese valido para construir la Era PRD. Sin embargo, sus luchas intestinas y otras razones que por espacio no abordamos, tras 8 años divido en sus dos gobiernos (Guzmán y Jorge Blanco), le sacaron del gobierno, impidiendo construir su propia era y con ella el ascenso al poder de figuras como Majluta, Peña Gómez y otros líderes que bien pudieron ser parte de ese ciclo de gobiernos perredeístas.
Para construir la Era PRM se necesitan, en mi opinión, los siguientes aspectos:
1. Defender el legado que construyó Luis Abinader en los ámbitos institucional, económico, social e infraestructura. Es importante resaltar los logros alcanzados durante su mandato y cómo estos han beneficiado a la población dominicana.
2. idear en cada uno de estos ejes la visión del PRM al 2036, partiendo del 2020. Es necesario tener una visión a largo plazo y establecer metas y objetivos claros para el futuro del país.
3. Asumir el PRM como un proyecto unitario con una visión nacional, sin menoscabo del rol particular que deberá jugar su liderazgo y sobre todo quien encabece su boleta presidencial. Es fundamental que el partido se mantenga unido y trabaje en conjunto para alcanzar sus objetivos.
4. Que el PRM y sus militantes asuman y se creen su propio relato de partido transformador y destinado a dejar su impronta. El PRM debe ser visto como un partido que inspección transformar la realidad del país y dejar una huella positiva en la sociedad.
El PRM cuenta con un liderazgo joven y plural, con capacidad de construir una era mediante un largo ejercicio de poder. Sin embargo, es importante que actúen de manera colectiva, con capacidad de espera, ya que la paciencia es una de las máximoes virtudes de un político.
Será posible la prolongación de este partido en el poder si entienden que no hay espacio para liderazgo mesiánico y menos caudillista, y si se asumen como un proyecto de nación en un relato por etapa y con actores diferentes en cada una de ellas. Es necesario dejar atrás las figuras mesiánicas y caudillistas y trabajar en equipo para lograr un verdadero cambio en el país.
En conclusión, para log





