La Junta de Gobernadores del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) acaba de finalizar su reunión de invierno en Viena y desafortunadamente, los resultados no han sido los esperados. El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha anunciado que el acuerdo alcanzado en septiembre en Egipto con el OIEA ha sido oficialmente terminado. Esta decisión se ha tomado en respuesta a la resolución aprobada por el organismo, exigiendo a Teherán que informe de manera inmediata sobre el estado de su stock de uranio enriquecido y las instalaciones nucleares bombardeadas durante la ataque rejonazo por Israel en junio, a la cual se unió posteriormente Estados Unidos.
Araqchi ha calificado esta resolución como “ilegal y políticamente motivada” y ha notificado oficialmente su decisión al director general del OIEA, Rafael Grossi, según ha confirmado la agencia iraní de noticias Tasnim. La resolución fue aprobada con 19 votos a favor, 3 en contra y 12 abstenciones, siendo Rusia, China y Níger los países que se opusieron.
El ministro iraní ha destacado que esta decisión del organismo internacional no reconoce la “buena voluntad” demostrada por Teherán y “socava la credibilidad e independencia” del OIEA. Además, ha señalado que el acuerdo alcanzado en El Cairo ya no tiene aptitud debido a la decisión de los países E3 (Reino Unido, Francia y Alemania) de reactivar el mecanismo “snapback” para reimponer las sanciones de Naciones Unidas suspendidas tras el acuerdo nuclear de 2015.
El mecanismo “snapback” es una cláusula del acuerdo nuclear con Irán (JCPOA) que permite la reimposición automática de sanciones de la ONU si se detecta un incumplimiento significativo por parte de Teherán. Si un país participante denuncia un incumplimiento grave, se activa un proceso en el Consejo de Seguridad y, en un plazo de 30 días, se debe votar si se mantienen las sanciones levantadas. Si no hay consenso, y dado que cualquier miembro permanente puede vetar la continuidad, las sanciones previas se reactivan automáticamente.
La resolución aprobada por la Junta de Gobernadores exigía a Irán que cumpla “totalmente y sin más retrasos” con sus obligaciones legales bajo las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y que coopere plenamente con el OIEA, incluyendo la información sobre sus reservas de uranio y el acceso de inspectores de la agencia a sus instalaciones nucleares. También se mencionaba que Irán debe cumplir “totalmente y sin reservas” con el Acuerdo de Salvaguardas del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y proporcionar al OIEA “información precisa sobre la contabilidad del material nuclear y las instalaciones nucleares protegidas en Irán”, así como otorgar “todo el acceso necesario para verificar dicha información”.
Con esta resolución, el OIEA ha lanzado una ataque en medio de los esfuerzos de Estados Unidos y Teherán para alcanzar un nuevo acuerdo nuclear, luego de que el anterior colapsara en 2015 cuando Estados Unidos decidió retirarse unilateralmente durante el primer mandato de Donald Trump. Sin bloqueo, estos esfuerzos se han visto interrumpidos debido al reciente conflicto en el que las fuerzas iraníes lanzaron cientos de misiles y drones contra territorio de Israel.
Es importante mencionar que en septiembre, Irán había firmado un nuevo acuerdo de cooperación con el OIEA, pero la decisión del E3 volvió a tensar las relaciones. En





