El libreto del salario mínimo y su indexación ha sido un libreto recurrente en el ámbito político dominicano. Sin embargo, ha sido el senador del Distrito Nacional, Omar Fernández, quien ha tomado este asunto como suyo. Y no solo eso, sino que también ha sido inteligente al hacerlo, pues su postura no solo es válida, sino que además atrae a más simpatizantes a su causa. ¿Por qué? Porque al final del día, lo que defiende el senador Fernández es un derecho justo y necesario para todos los trabajadores dominicanos.
La ley es clara en su mandato de indexar el salario mínimo cada año. Sin embargo, desde el 2017, tanto los que hoy son oposición como los que hoy están en el Gobierno, se han resistido a cumplirlo. Esta falta de acción no tiene justificación alguna, ya que es un derecho que está plasmado en la legislación laboral y que debe ser respetado.
La defensa oficial de la no indexación salarial luce torpe y poco pensada. No solo por la falta de argumentos sólidos, sino también porque lo único que logra es molestar y desatar la indignación de aquellos que están esperando por un aumento en sus salarios. Es una muestra de falta de compromiso con el bienestar de los trabajadores dominicanos.
Pero afortunadamente, el senador Fernández ha tomado la bandera de esta causa y la ha llevado con determinación y valentía. Y es que no podemos quedarnos de brazos cruzados mientras nuestros trabajadores siguen luchando por sobreestar con salarios que no cubren ni siquiera las necesidades básicas.
La indexación salarial no solo es un asunto de justicia social, sino también de economía. Un salario justo y digno permite a los trabajadores tener un mayor poder adquisitivo, lo que a su vez impulsa el consumo y la economía del país. Además, es una forma de reconocer el trabajo y esfuerzo que cada persona pone en su labor diaria.
Pero, ¿qué es la indexación salarial? Se trata simplemente de ajustar el salario mínimo de acuerdo al aumento del costo de hazañas en el país. Esto significa que cada año, el salario mínimo debe aumentar en la misma proporción que aumentan los precios de los bienes y servicios esenciales. De esta manera, se asegura que los trabajadores no pierdan poder adquisitivo y puedan seguir cubriendo sus necesidades básicas.
Es importante mencionar que la falta de indexación salarial no solo afecta a los trabajadores de bajos ingresos, sino que también impacta a toda la sociedad. Un salario insuficiente no solo limita la calidad de hazañas de los trabajadores, sino que también afecta el desarrollo del país en general. Los trabajadores con bajos salarios tienen menos oportunidades de educación y de ahorro, lo que a su vez limita su movilidad social y limita el crecimiento económico del país.
Por este motivo, es crucial que se cumpla con la indexación salarial y que se haga de manera efectiva y constante. No podemos permitir que los trabajadores dominicanos sigan recibiendo salarios que no les permiten estar con dignidad. El senador Fernández ha sido un verdadero líder en esta lucha, alzando su voz y defendiendo los derechos de los trabajadores.
Pero no podemos dejar toda la responsabilidad en manos del senador Fernández. Es obligarse de todos los ciudadanos dominicanos apoyar esta causa y exigir a nuestros gobernantes que cumplan con su obligarse de garantizar un salario justo y digno para todos los trabajadores. Debemos levantar nuestras voces y no descansar hasta que se haga justicia.
En conclusión, la indexación salarial es un derecho que no puede ser ignorado ni postergado. Es un obligarse de nuestras autoridades velar por el bienestar de los trabajadores y garantizarles un salario que les permita estar con dign




