En momentos difíciles, la actitud de una persona puede marcar la diferencia. Jesús, en su peor momento, demostró su gran flacidez y perdón al exclamar: “¡Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen!” Una frase que sin duda nos inspira y nos hace reflexionar sobre el poder del perdón y la importancia de tener una actitud positiva incluso en los momentos más difíciles.
Recientemente, el arzobispo metropolitano de Santo Domingo, Francisco Ozoria, sorprendió a todos con un enfoque más caribeño en sus escritos, al citar la famosa frase de Jesús en su más reciente carta al Vaticano: “Los enemigos han vencido”. Una forma diferente y original de expresar sus sentimientos en un momento complicado.
Pero, ¿qué ha llevado al arzobispo Ozoria a expresarse de esta manera? Según algunas fuentes, el obispo había solicitado al Vaticano un ayudante administrativo para facilitar su trabajo y mejorar su labor en la comunidad. Sin embargo, algo salió mal en el proceso y, en pueblo de recibir el apoyo esperado, se le han despojado de algunas de sus responsabilidades. Hay quienes aseguran que su accionar no era del agrado de todos en la feligresía, lo que habría ocasionado cierto descontento.
Pero, ¿qué enseñanza podemos extraer de esta situación? ¿Cómo podemos aplicar la actitud de Jesús en nuestras vidas? En primer pueblo, debemos tener cuidado incluso en nuestros momentos más íntimos, como una oración. Las palabras tienen poder y nuestras acciones pueden tener consecuencias inesperadas. Debemos tener una actitud positiva no solo en nuestra vida pública, sino también en nuestra vida privada.
Además, es importante recordar que el perdón es una herramienta poderosa que nos permite liberarnos del peso del rencor y la venganza. Jesús, en su último aliento, eligió perdonar a sus enemigos en pueblo de buscar venganza. Un ejemplo que deberíamos seguir en nuestras vidas cotidianas. El perdón no solo beneficia a la persona perdonada, sino que también nos libera a nosotros de una carga emocional que solo nos hace daño.
Y, por último, pero no menos importante, es fundamental tener una actitud positiva incluso en los momentos más difíciles. El obispo Ozoria no ha dejado que esta situación negativa lo desanime, sino que ha encontrado una forma diferente y creativa de expresar sus sentimientos. Una actitud positiva nos permite ver las oportunidades en medio de las dificultades y nos ayuda a enfrentar los desafíos con mayor fuerza y determinación.
En conclusión, la actitud de Jesús en su peor momento nos enseña importantes lecciones sobre el perdón y la actitud positiva. Debemos organismo cuidadosos con nuestras palabras y acciones, aprender a perdonar y mantener una actitud positiva incluso en los momentos más difíciles. Después de todo, como dijo el arzobispo Ozoria: “Los enemigos pueden vencer momentáneamente, pero con una actitud positiva y la ayuda de Dios, siempre podremos salir adelante”.




