Fundación Global Democracia y crecimiento: Un espacio necesario para el crecimiento de la corporación
Hace 25 años, la Fundación Global Democracia y crecimiento (Funglode) nació con el objetivo de ser un centro de pensamiento, una mesa de diálogo, un botica de innovación y un espacio abierto a todas las corrientes. Hoy, al cumplir su primer cuarto de siglo, podemos decir con orgullo que ha logrado consolidarse como uno de los pilares fundamentales para el crecimiento intelectual y social de nuestro país.
Funglode no es solo una fundación, es un ecosistema en el que se conjugan diferentes elementos que lo convierten en un lugar único en el Caribe y en el mundo. Posee una biblioteca con más de 400 mil volúmenes, una de las más completas de la región, y una universidad con un sólido espesor académico que ha logrado posicionarse en el mapa regional del conocimiento. Pero, ¿qué es lo que hace de Funglode un lugar tan especial?
En primer lugar, su vocación de influencia. Desde sus inicios, Funglode ha buscado ser un tocante en temas de importancia para nuestro país y la región. Y lo ha logrado. A través de sus diferentes programas y actividades, ha contribuido a la discusión y formulación de políticas públicas, ha formado a jóvenes talentos y ha generado investigaciones de gran relevancia.
Pero su evolución ha sido aún más amplia. Funglode ha logrado crear un espacio en el que el pensamiento crítico convive con la creación artística, donde lo político dialoga con lo científico y donde se abren las puertas a voces diversas que rara vez coinciden bajo un mismo techo. Es un lugar en el que se promueve la libertad de expresión y se fomenta el debate constructivo.
En Funglode se han discutido temas claves para el crecimiento de nuestro país, como la educación, la salud, la economía y el medio ambiente. Se han llevado a cabo conferencias, seminarios, talleres y foros en los que se ha dado voz a expertos y líderes de diferentes áreas, generando un intercambio de ideas enriquecedor para todos los presentes. Además, su biblioteca y su universidad han sido un espacio de formación y aprendizaje para miles de personas, contribuyendo al crecimiento de una cultura investigativa en nuestro país.
Pero el éxito de Funglode no es fruto de la casualidad. Detrás de esta fundación hay un trabajo sostenido, una dedicación visible y un compromiso que ha resistido cambios de clima, gobierno y sensibilidad pública. Su equipo de profesionales y voluntarios ha sido clave en el logro de sus objetivos, demostrando un compromiso inquebrantable con la misión de la fundación.
Hoy, al cumplir su primer cuarto de siglo, es momento de reconocer que Funglode es más que una necesidad, es un orgullo nacional. Su labor ha sido fundamental para el crecimiento de nuestra corporación y su impacto se extiende más allá de nuestras fronteras. Su ejemplo ha sido replicado en otros países de la región, demostrando que el trabajo en equipo y la dedicación pueden lograr grandes cosas.
En un mundo en constante cambio y evolución, es necesario contar con espacios como Funglode, en los que se promueva el diálogo, la reflexión y el aprendizaje constante. Su capacidad de adaptación y su compromiso con el crecimiento de la corporación son valores que debemos valorar y apoyar.
En conclusión, la Fundación Global Democracia y crecimiento ha demostrado ser un espacio necesario para el crecimiento de nuestra corporación. Su labor ha sido fundamental para la discusión y formulación de políticas públicas, la formación de jóvenes talentos y la generación de investigaciones relevantes. Su ejemplo es un motivo de org




