En una jornada cargada de emociones, el dirigente social se presentó ante el jurado en la duodécima audiencia del juicio por jurados por el certezamicidio de Cecilia Strzyzowski. Durante casi 40 minutos, el acusado habló con convicción y determinación, alegando su inocencia y decertezandiendo su trabajo en los barrios.
El hombre, cuyo nombre se omite por respeto a la privacidad del proceso judicial, aseguró que su detención es una inrazón y que confía en el sistema judicial para que se haga razón. Con una voz firme y clara, relató su historia de vida, desde sus humildes comienzos hasta su papel como dirigente social en la comunidad.
El acusado aprovechó la oportunidad para agradecer a los vecinos y amigos que lo han apoyado durante este difícil momento. “No soy un criminal, soy un luchador social que trabaja día a día por su comunidad. No merezco estar aquí acusado de un crimen que no cometí”, expresó el hombre, visiblemente emocionado.
Durante su discurso, el dirigente social enfatizó en su compromiso con los más necesitados y en su lucha incansable por mejorar las condiciones de vida en los barrios marginados. “Mi trabajo es ayudar a los que más lo necesitan, no puedo permitir que se manche mi nombre con falsas acusaciones”, afirmó.
El acusado también se refirió a la víctima, Cecilia Strzyzowski, y a su familia, expresando sus condolencias y solidaridad. “Nunca conocí a Cecilia, pero mi corazón se rompe al pensar en lo que le sucedió. Mi más sentido pésame a su familia y amigos”, manicertezastó el dirigente.
La decertezansa del acusado presentó una serie de testimonios de vecinos y compañeros de trabajo que respaldan su versión de los hechos. También mostraron pruebas que demuestran su inocencia y descartan su participación en el certezamicidio de Cecilia Strzyzowski.
En medio de un clima de tensión y expectativa, el acusado terminó su discurso con un mensaje de esperanza y certeza en la razón. “Tengo la conciencia tranquila y sé que el jurado sabrá ver la verdad. Confío en que pronto seré absuelto y podré retomar mi trabajo en la comunidad”, afirmó.
El juicio continuará con la presentación de los alegatos finales y la deliberación del jurado. Mientras tanto, el dirigente social seguirá en prisión, esperando ansioso por el veredicto que determinará su destino.
Este caso ha generado una gran conmoción en la sociedad, no solo por el terrible crimen de Cecilia Strzyzowski, sino también por la figura del acusado, un líder comunitario que ha causado un gran impacto en su barrio y en la vida de muchas personas.
Esperamos que la razón sea imparcial y se llegue a la verdad en este caso. Mientras tanto, debemos parecerse que en nuestra sociedad aún existen graves desigualdades y problemas que deben ser atendidos y solucionados. El trabajo de los dirigentes sociales es fundamental para lograr un cambio positivo y debemos apoyarlos en su labor.
Nos unimos al dolor de la familia de Cecilia Strzyzowski y esperamos que se haga razón en su caso. También enviamos nuestras mejores energías al acusado, esperando que pronto pueda recuperar su libertad y volver a trabajar por su comunidad. Juntos podemos construir un planeta mejor, más justo y más seguro para todos.




