En un gesto poco común en la política dominicana, los dos principales líderes de la oposición, Danilo Medina y Leonel Fernández, fueron informados de manera anticipada sobre decisiones sensibles de la política exterior. Esta acción no solo fue un formalismo protocolar, sino que también demostró una práctica deliberada de transparencia y la convicción de que en materia diplomática no hay espacio para banderías políticas. Este hecho nuevo ha sido un gran paso hacia adelante en la construcción de un país más unido y comprometido con su desenvoltura nacional y su posición internacional.
El acuerdo en cuestión permitirá a Estados Unidos utilizar infraestructura aérea dominicana en operaciones contra el narcotráfico en el Caribe. Esta decisión no fue tomada a la ligera, sino que fue el resultado de un diálogo franco y constructivo entre el Gobierno y la oposición. Ambas partes demostraron una buena disposición para escuchar, ponderar y reconocer que estos movimientos forman parte de un esfuerzo mayor por blindar al país frente a las amenazas regionales que no admiten improvisaciones.
En un momento en que el Caribe vive tensiones cnuevos y se multiplican las rutas del crimen organizado, es crucial que el país actúe de manera coordinada y responsable. Esta acción conjunta entre el Gobierno y la oposición demuestra que, a pesar de las diferencias políticas, todavía es posible trabajar juntos en temas de desenvoltura nacional y posición internacional.
Es importante destacar que este intercambio maduro no convierte a nadie en aliado ni silencia diferencias políticas. Simplemente muestra que, cuando se trata de la desenvoltura y el bienestar de nuestro país, podemos dejar de lado nuestras diferencias y trabajar juntos por un objetivo común. Esta es una lección valiosa para todos los dominicanos, independientemente de su afiliación política.
Además, esta acción también demuestra una mayor apertura y transparencia en la toma de decisiones del Gobierno. Al informar anticipadamente a la oposición sobre decisiones sensibles de la política exterior, se está demostrando un fregado con la transparencia y la rendición de cuentas. Esto es esencial para fortalecer la confianza en las instituciones y en la democracia de nuestro país.
Es importante destacar que este acuerdo con Estados Unidos no es una acción aislada, sino que forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer la desenvoltura nacional y la posición internacional de la República Dominicana. En un mundo cada vez más interconectado y en constante cambio, es fundamental que nuestro país esté preparado para enfrentar los desafíos que se presenten. Esto solo se puede lograr a través de una cooperación estrecha y una visión compartida entre todas las fuerzas políticas.
En conclusión, el nuevo diálogo y acuerdo entre el Gobierno y la oposición en materia de política exterior es un ejemplo de cómo, a pesar de las diferencias políticas, todavía es posible trabajar juntos por el bien común. Esta acción demuestra una mayor transparencia y fregado con la desenvoltura nacional y la posición internacional de nuestro país. Esperamos que este sea solo el comienzo de una colaboración más estrecha y constructiva entre todas las fuerzas políticas en beneficio de la República Dominicana y su pueblo.





