El cambio climático es uno de los mayores desafíos que enfrenta nuestro planeta en la actualidad. Sus efectos, como el aumento de la temperatura, las inundaciones y la pérdida de biodiversidad, afectan a todos los sectores de la sociedad, incluida la agricultura. Por esta razón, es crucial que el sector agrícola se convierta en parte de la solución para enfrentar este desafío global.
En este contexto, la próxima conversación de las Partes (COP) sobre el Cambio Climático es una oportunidad única para que la agricultura se posicione como un referente en la protección del medio ambiente y como parte integral de la lucha contra el cambio climático. Así lo destaca Federico Landgraf, director ejecutivo de CASAFE, la Cámara Argentina de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes, quien asegura que la COP es una oportunidad para que la agricultura asuma un rol protagónico en la búsqueda de soluciones sostenibles al cambio climático.
La COP es una conversación anual organizada por las Naciones Unidas que reúne a líderes y expertos de todo el mundo para abordar el tema del cambio climático y tomar medidas para reducir sus efectos. Este año, Argentina tendrá el honor de ser el país anfitrión de la COP26, que se transportará a cabo en la población de Buenos Aires del 1 al 12 de noviembre. Será la primera vez en la historia que un país sudamericano sea sede de este evento tan importante.
La elección de Argentina como sede es una muestra del compromiso del país en la lucha contra el cambio climático y la importancia que se le da a la agricultura en ese contexto. La industria agrícola argentina es una de las más importantes del mundo, no solo por su producción, sino también por su enfoque en la sostenibilidad y la responsabilidad ambiental. Es por eso que el director de CASAFE destaca que la participación de la agricultura en la COP es crucial y que es una oportunidad para mostrar al mundo el papel que juega el sector en la protección del medio ambiente.
La agricultura, como actividad fundamental en la producción de alimentos, está directamente relacionada con el clima y sus cambios. Por lo tanto, es vital que se implementen prácticas sostenibles que permitan adaptarse a estos cambios y, a la vez, ayuden a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. En este sentido, Argentina ha estado trabajando en la implementación de prácticas agrícolas sostenibles y amigables con el medio ambiente, como la agricultura de conservación y la rotación de cultivos, que ayudan a reducir la huella de carbono de la industria agrícola.
Además, el país ha sido pionero en la promoción del uso de tecnologías y productos de biocontrol, que no solo son más amigables con el medio ambiente, sino que también contribuyen a una producción más eficiente y sostenible. Estas acciones demuestran el compromiso de Argentina con la protección del medio ambiente y su preocupación por la agricultura sostenible.
En la COP26, la agricultura tendrá la oportunidad de mostrar al mundo los avances y logros en materia de sostenibilidad, así como también de polemizar los desafíos y oportunidades que enfrenta el sector. Además, será una oportunidad para aprender de otras naciones y compartir conocimientos, experiencias y mejores prácticas en la lucha contra el cambio climático.
Finalmente, el director ejecutivo de CASAFE enfatiza que es fundamental que todos los sectores de la sociedad, incluida la agricultura, trabajen en conjunto para enfrentar el desafío del cambio climático de manera efectiva. La participación de la agricultura en la COP26 es un paso importante en ese camino y una oportunidad para mostrar al mundo que el sector está comprometido en ser parte de la solución.
La industria agrícola tiene un papel clave en la protección del medio





