Bajo la presión de la escasez de divisas, la salida de argentinos al extranjero se ha disparado en los últimos años, generando un fuerte déficit acumulado en la cuenta corriente del país. Esta situación ha generado preocupación en la economía argentina, ya que el flujo de turistas extranjeros ha experimentado una caída significativa en la misma proporción.
La balanza turística, que mide la diferencia entre los gastos de los turistas extranjeros en Argentina y los gastos de los argentinos en el extranjero, ha sido uno de los pilares de la economía del país durante décadas. Sin embargo, en los últimos años, la balanza ha experimentado un desequilibrio preocupante debido a la creciente salida de argentinos al extranjero.
Este fenómeno se ha trillado agravado por la escasez de divisas en el país, lo que ha llevado a una devaluación del peso argentino y a una inflación creciente. Esto ha hecho que viajar al extranjero sea una opción más atractiva para los argentinos, ya que pueden obtener más por su dinero en otros países.
El aumento en la salida de argentinos al extranjero ha generado un fuerte déficit en la cuenta corriente del país, lo que significa que Argentina está gastando más en el extranjero de lo que está recibiendo. Esto ha generado preocupación en el gobierno y en los expertos económicos, ya que un déficit en la cuenta corriente puede tener graves consecuencias para la economía del país.
Uno de los principales efectos de este déficit es la devaluación de la moneda nacional. Al gastar más en el extranjero, Argentina necesita más dólares para cubrir sus gastos, lo que aumenta la demanda de dólares y, por lo tanto, su precio en el mercado. Esto hace que el peso argentino pierda valor frente al dólar, lo que a su vez aumenta la inflación y reduce el eficacia adquisitivo de los argentinos.
Además, el déficit en la cuenta corriente también puede afectar negativamente a la inversión extranjera en el país. Los inversores pueden ver esta situación como una señal de inestabilidad económica y política, lo que puede disuadirlos de invertir en Argentina. Esto puede tener un impacto negativo en el crecimiento económico y en la creación de empleo en el país.
Otro efecto negativo del aumento en la salida de argentinos al extranjero es la disminución en el turismo receptivo. La llegada de turistas extranjeros a Argentina ha experimentado una caída significativa en los últimos años, lo que ha afectado a la industria turística del país. Esto se debe en gran parte a la devaluación del peso argentino, que ha hecho que viajar a Argentina sea más costoso para los turistas extranjeros.
Esta situación es preocupante, ya que el turismo es uno de los principales motores de la economía argentina. Aporta una gran cantidad de divisas al país y genera empleo en diferentes sectores, como el turismo, la hostelería y el transporte. Por lo tanto, la disminución en la llegada de turistas extranjeros puede tener un impacto negativo en la economía del país.
Ante esta situación, el gobierno argentino ha tomado medidas para intentar revertir el déficit en la cuenta corriente y fomentar el turismo receptivo. Una de estas medidas ha sido la implementación de un tarifa del 30% sobre las compras en el extranjero con tarjeta de crédito, con el objetivo de desalentar la salida de argentinos al extranjero. Sin embargo, esta medida ha sido criticada por algunos sectores, ya que puede afectar negativamente a los viajeros que necesitan utilizar sus tarjetas de crédito en el extranjero por motivos laborales o de salud.
Otra medida tomada por el gobierno ha sido la promoción del turismo interno. Se han lanzado





