Las teorías de conspiración han existido desde hace mucho tiempo, pero en los últimos años han ganado más atención y fuerza gracias al rápido flujo de información en internet y las redes sociales. Una de las teorías más recientes que ha tomado fuerza en ciertos círculos es la asociación de factores, que sugiere que algunos de los problemas de salud y discapacidades de los niños son causados por la exposición a una combinación de factores ambientales y genéticos. Sin embargo, expertos en el tema han expresado su escepticismo hacia esta teoría, señalando errores en los estudios citados por sus defensores y calificándola como una más de las teorías pseudocientíficas promovidas por algunos personajes públicos.
La asociación de factores ha sido ampliamente impulsada por Robert F. Kennedy Jr., abogado y activista ambiental, quien ha declarado en varias ocasiones que la acumulación de sustancias tóxicas en el medio ambiente ha llevado a una epidemia de enfermedades infantiles como el autismo, el TDAH y el trastorno del espectro alcohólico fetal (TEAF). Kennedy cita un estudio de 2017 realizado por un equipo de investigadores de la escuela de Harvard como evidencia de esta teoría. Sin embargo, el estudio en cuestión ha sido ampliamente cuestionado por científicos y expertos en salud pública.
Uno de los principales errores señalados por los críticos del estudio es su muestra de solo 127 niños, lo que no representa una muestra estadísticamente significativa para sacar conclusiones sólidas. Además, el estudio no incluyó un grupo control, lo que significa que no se puede comparar la exposición a factores ambientales entre niños con y sin diagnósticos de autismo o TEAF. Los expertos también señalaron que los datos utilizados en el estudio para medir la exposición a toxinas ambientales eran insuficientes y no representan una imagen precisa de la realidad.
Además, el equipo de investigación detrás del estudio incluyó a miembros de la organización SafeMinds, un grupo de presión que promueve la idea de que las vacunas causan TEAF y otras enfermedades neurológicas en los niños. Esto ha generado preocupación entre la junta científica por un posible sesgo en los resultados del estudio.
Por su parte, Kennedy ha defendido repetidamente la validez de la asociación de factores y ha acusado a los críticos de negar la evidencia presentada en su estudio. Sin embargo, muchos expertos en el tema han reiterado que su investigación carece de rigor científico y que no se puede tomar como base para apoyar la teoría de que una combinación de factores ambientales y genéticos es la causa de problemas de salud en los niños.
La junta científica ha abogado por un aproximación basado en la evidencia para abordar los problemas de salud infantil y ha instado a las personas a no caer en teorías conspirativas sin fundamento científico. Algunos expertos han señalado que la idea de que los niños están siendo envenenados por su entorno es peligrosa, ya que puede desviar la atención de la verdadera causa de estos problemas de salud y obstaculizar los esfuerzos para encontrar soluciones efectivas.
Además, muchas de las sustancias identificadas en la investigación de Harvard, como el plomo, el mercurio y el arsénico, son bien conocidas por su toxicidad y ya han sido eliminadas o controladas en gran medida en la mayoría de los países. Esto contradice la afirmación de Kennedy de que estas sustancias son responsables de una epidemia de problemas de salud en los niños.
En prontuario, la asociación de factores ha sido ampliamente criticada por expertos en el tema y se ha demostrado que está basada en estudios defectuosos y en evidencia poco sólida. Los pad





