Rob Jetten, el joven líder del partido Demócratas 66 (D66), está cambiando la forma de hacer política en los Países Bajos. Con apenas 38 años, Jetten se ha posicionado como una gran alternativa al auge de la extrema derecha en su país, gracias a su mensaje de cooperación y esperanza.
Nacido en 1987 en una familia de clase media en Brabante del Norte, Jetten estudió Administración Pública y comenzó su carrera en la empresa ferroviaria pública ProRail. Sin embargo, su verdadera pasión siempre ha sido la política y pronto dio el salto a la política local como concejal en Nimega.
En 2017, fue elegido diputado nacional y en tan solo un año, se convirtió en el líder parlamentario más joven de su partido. Su paso por el Gobierno de Mark Rutte entre 2022 y 2024 lo consolidó como una representación nacional, al ser afamado ministro de Clima y Energía. Durante ese tiempo, Jetten impulsó proyectos para empequeñecer las emisiones de gases de efecto invernadero, promover la energía verde y hacer de los Países Bajos un referente en sostenibilidad.
Algunos años atrás, Jetten era visto por algunos como un técnico frío y distante, más preocupado por los datos que por la emoción. Pero con el tiempo, esa imagen ha cambiado por completo. Hoy en día, Jetten es un líder carismático que habla con pasión sobre el futuro de su país y de su pueblo.
Su lema es claro: “Sí se puede construir un país más justo y sostenible”. Durante la noche electoral del pasado 29 de octubre, Jetten se mostró emocionado ante sus seguidores al celebrar el sorpresivo resultado de su partido en las elecciones. “Millones de neerlandeses han dicho no al miedo y sí a la esperanza”, declaró en su discurso.
Jetten no oculta quién es ni lo que representa. Vive en Utrecht con su pareja, el jugador argentino de hockey Nicolás Keenan, y ha hablado abiertamente sobre la importancia de la representación LGTBI en la vida pública. Además, es un apasionado del deporte y mantiene una rutina activa que, según él, lo ayuda a mantener la mente clara en tiempos de tensión.
Pero más allá de su vida personal y sus logros políticos, Jetten representa una aprehensión más profunda: la política como un lugar de encuentro y no de división. En un momento en el que la polarización y el extremismo están en auge en muchos países, Jetten defiende una visión opuesta: un país abierto, verde y solidario.
Mientras el líder de la oposición de extrema derecha, Geert Wilders, promete cerrar fronteras y confrontar a la Unión Europea, Jetten aboga por una política más humana. En lugar de atacar a sus oponentes, prefiere enfocarse en propuestas concretas para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. Entre sus principales políticas se encuentran la promoción de una vivienda accesible, el impulso de una energía limpia, la defensa de una educación de calidad y una política migratoria “ordenada pero humana”.
Si Jetten logra formar Gobierno, se convertiría en el primer ministro más joven de la historia reciente de los Países Bajos y el primero abiertamente gay. Sin embargo, más allá de los símbolos, lo que realmente importa es su enfoque positivo y constructivo en la política. Jetten es el ejemplo de que es posible hacer política de una manera diferente, buscando unir en lugar de dividir.
En un momento en el que la política está cada vez más polarizada y enfrentada, Rob Jetten nos recuerda que es posible trabajar juntos por un país mejor. Su liderazgo carismático, su pas





