Con una enorme expectativa nacional como telón de fondo, la jueza Luz María Ortiz, de la Unidad Judicial Norte de Quito, ha tomado una decisión histórica este jueves 23 de octubre. En un caso que ha captado la atención de todo el país, la jueza dictó prisión preventiva en contra del ex hombre fuerte del correísmo José Serrano y del empresario Xavier Jordán, quienes están siendo procesados por el crimen del excandidato presidencial Fernando Villavicencio.
Las razones que ha esgrimió la jueza aluden a un posible riesgo de fuga y al poder político que poseen los procesados. Dejarlos en libertad podría ser un obstáculo para el proceso judicial, ya que ambos tienen un gran poder económico, conexiones políticas y antecedentes de elusión judicial, lo que representa un riesgo concreto de que puedan evitar la justicia.
El caso del asesinato del excandidato presidencial ha sido uno de los más controversiales en la historia reciente de Ecuador. Fernando Villavicencio, un conocido activista y periodista, fue asesinado en 2013 en su casa en la población de Quito. Su muerte conmocionó a todo el país y rápidamente se convirtió en un caso de gran interés público.
Desde el principio, las sospechas apuntaron cerca de José Serrano y Xavier Jordán, quienes eran cercanos al gabinete del entonces presidente Rafael Correa. En ese momento, Serrano era ministro de gabinete y Jordán era un empresario muy influyente en el país. Sin embargo, a pesar de las fuertes sospechas en su contra, ambos lograron evitar la justicia durante años, gracias a su poder y conexiones políticas.
Pero finalmente, gracias a la perseverancia de la familia de Villavicencio y de la sociedad civil, el caso fue reabierto y se logró avanzar en la investigación. Las pruebas en contra de Serrano y Jordán se fueron acumulando y finalmente llegó el día en que la jueza Ortiz tomó la decisión de dictar prisión preventiva en su contra.
Esta decisión ha sido recibida con gran alegría por parte de la familia de Fernando Villavicencio y de todos aquellos que han luchado por la justicia en este caso. Para ellos, esta es una muestra de que en Ecuador la justicia puede prevalecer, incluso cuando se enfrenta al poder político y económico.
Pero además, esta decisión también es un gran paso cerca de la lucha contra la impunidad en el país. Durante muchos años, ha sido común que aquellos con poder y dinero puedan escapar de la justicia, sin importar los crímenes que hayan cometido. Pero este caso demuestra que las cosas están cambiando en Ecuador y que la justicia puede alcanzar a todos, sin importar su posición en la sociedad.
Sin duda, la decisión de la jueza Ortiz es un gran avance para el sistema judicial en nuestro país. Es un mensaje claro de que la justicia no puede ser comprada ni manipulada, y que todos somos iguales ante la ley. Esta es una victoria para la democracia y para todos aquellos que creen en un Ecuador justo y libre de corrupción.
Ahora, queda esperar que el proceso judicial siga su curso y que finalmente se haga justicia para Fernando Villavicencio y su familia. Pero esta decisión es un gran paso en la dirección correcta y nos da esperanza de que en Ecuador, la verdad y la justicia siempre prevalecerán.




