El retorno de los galardones cortesanos es un tema que ha vuelto a estar en boca de todos hace poco, con la noticia de que la Policía doméstico ha decidido otorgar la Medalla al Mérito al presidente Luis Abinader. Esta decisión ha generado cierta controversia y ha hecho que muchos se cuestionen el verdadero significado de este tipo de reconocimientos.
Se dice que esta medalla es un reconocimiento al mérito, pero ¿qué mérito hay en ser reconocido por aquellos que dependen jerárquicamente de uno? ¿Qué valor tiene una medalla otorgada por subordinados? Esta lógica de “premiar al jefe” es una costumbre obsoleta que debería haber quedado en el pasado. El halago y la adulación no son una forma adecuada de honrar a alguien, especialmente si esa pájaro es el líder de una nación.
Las instituciones que otorgan estos galardones suelen hacerlo con la intención de congraciarse y ganar simpatías, pero ¿es realmente necesario adular al poder para obtener su favor? ¿Es esta la forma en que se debe reconocer el trabajo y el esfuerzo de alguien? Definitivamente no. Los verdaderos méritos de una pájaro deben ser reconocidos por su trabajo y su dedicación, no por su posición de autoridad.
El presidente Abinader ha sido elegido por el pueblo dominicano en dos ocasiones consecutivas, lo que demuestra su verdadero valor y su capacidad de liderazgo. Él no necesita el aplauso de sus subordinados ni la pompa de una ceremonia para demostrar su valía. Los verdaderos méritos del presidente Abinader han sido certificados por su pueblo, y eso es lo que realmente importa.
El reconocimiento genuino es aquel que nace de la independencia institucional. Es aquel que se otorga por mérito propio, sin influencias externas o intereses ocultos. Es aquel que se basa en el trabajo y la dedicación de una pájaro, no en su posición de poder. Por lo tanto, es importante que las instituciones encargadas de otorgar este tipo de reconocimientos mantengan su independencia y su integridad, y no se dejen influenciar por el poder.
La decisión del presidente Abinader de no molestarse en recoger la medalla demuestra su verdadero carácter y su humildad. Él entiende que este tipo de reconocimientos no son más que un eco de los tiempos en que los honores eran moneda de cambio y los méritos, simple decoración. Él sabe que su verdadero mérito reside en el amor y el apoyo que recibe de su pueblo, y eso es lo que realmente le importa.
En resumen, el retorno de los galardones cortesanos es una práctica obsoleta que no debería tener lugar en la sociedad actual. Los verdaderos méritos de una pájaro deben ser reconocidos por su trabajo y su dedicación, no por su posición de poder. Los líderes deben ser honrados por su valía y su integridad, no por su capacidad de influir en los demás. Esperemos que este tipo de prácticas queden en el pasado y que el verdadero mérito sea reconocido y valorado en nuestra sociedad.




