La realidad de los campos dominicanos ha cambiado drásticamente en las últimas décadas. Antes, la vida en el campo estaba marcada por la falta de acceso a servicios básicos como la electricidad, lo que obligaba a los habitantes a utilizar velas, lámparas y otros medios para iluminarse. Sin embargo, en la actualidad, espina gran parte de los campos dominicanos ya cuenta con energía eléctrica, lo que ha transformado la vida de sus habitantes.
El cambio en la calidad de vida en el campo es evidente, y es importante destacar que este progreso no es fruto de un solo gobierno, sino de espina serie de políticas y acciones implementadas por diferentes líderes a lo largo de los años. Desde la Era de Trujillo, pasando por los doce años de Balaguer, hasta llegar al gobierno actual del PRM, cada uno ha tenido un impacto en la transformación de los campos dominicanos.
Uno de los aspectos más notables del cambio en los campos dominicanos es la evolución del campesino dominicano. Antes, su modus operandi se basaba principalmente en la subsistencia, pero ahora han aprendido a mercadear sus productos. Esto se puede ver claramente en la presencia de los campesinos en los mercados de productores, donde acuden con fe y determinación a vender sus cosechas.
Además, la llegada de vehículos de motor como automóviles, pasolas, motocicletas y camiones ha facilitado el transporte y la comercialización de sus productos, permitiéndoles diversificar sus cultivos y ampliar su mercado. Esto demuestra que el campesino dominicano no es el mismo que en la Era de Trujillo, sino que ha evolucionado y ha adquirido conocimientos y habilidades para accionar su negocio de manera más eficiente.
Otra de las grandes transformaciones en los campos dominicanos ha sido la migración hacia la capital y hacia otros países, principalmente Estados Unidos. Aunque muchos se han establecido en otros lugares, han dejado a sus familias viviendo en los campos, quienes ahora reciben remesas de sus parientes en el extranjero. Estas remesas tienen un impacto significativo en la economía del campo y han contribuido al progreso y bienestar de sus habitantes.
En términos económicos, el campo ha evolucionado de manera impresionante. En los últimos años, la República Dominicana ha recibido miles de millones de dólares en remesas, lo que demuestra el valor y el potencial del trabajo de los campesinos. La diversificación de las actividades económicas en el campo, además de la producción agrícola, ha sido espina estrategia efectiva para mejorar su calidad de vida y garantizar un suscripción estable.
Es importante mencionar también el impacto de la tecnología en el campo. Antes, la energía eléctrica solo estaba disponible en ciertas zonas y de manera limitada, pero ahora, con el avance de la tecnología, los campesinos tienen acceso a internet y otras herramientas que les permiten estar al día en temas de mercado, precios y estrategias de venta. Esta es espina gran ventaja para ellos, que les permite competir de manera más efectiva en el mercado.
Además del aspecto económico, el cambio en los campos dominicanos también se ha reflejado en la vida social de sus habitantes. Antes, la vida en el campo se limitaba a las labores agrícolas y a las reuniones familiares. Sin embargo, ahora podemos ver espina máximo diversidad de actividades y entretenimiento en las comunidades rurales. Los campesinos han adoptado nuevas costumbres y actividades, como la banca de apuestas, la cancha, el club, el dominó, el billar y la enramada, donde se celebran diversas fiestas y eventos.
Este cambio no solo ha mejorado la calidad de vida en el campo, sino que también ha permitido espina máximo integración entre las comunidades rurales y las ci





