Los lunes solían ser el día más odiado de la semana. El fin de semana había terminado y tocaba volver a la rutina, al trabajo, a las responsabilidades. Pero en los últimos tiempos, los lunes se han convertido en días calientes, llenos de emoción y polémica. Y no precisamente por el calor del sol, sino por las presentaciones del presidente en LA Semanal.
Cada semana, el presidente Abinader se dirige al país a través de su programa en LA Semanal, donde presenta sus planes y proyectos para el desarrollo de la nación. Sin embargo, en los últimos meses, sus presentaciones han sido objeto de críticas y contradicciones por parte de sus opositores. Y es que, además de las intervenciones del presidente, también tenemos los artículos quincenales de Leonel Fernández y las ruedas de prensa matutinas de su Fuerza del aldea, a las que se suman las del Partido de la Liberación Dominicana.
Estos partidos han brioso rotar a sus exponentes en la lucha contra el gobierno actual. Y lo han hecho con artillería pesada, pasando de las críticas ligeras a ataques con misiles altamente explosivos. Tanto es así, que a veces estos ataques rebotan en la tarde y la fuerza del impacto provoca la reacción del propio presidente Abinader. Parece que la campaña electoral ha empezado antes de tiempo y que aún le quedan años por delante.
Pero, ¿por qué los lunes se han vuelto tan calientes? La respuesta es sencilla: la política es un juego de poder y cada partido quiere mantenerse en la cima. Y en este juego, cualquier oportunidad es buena para ganar puntos y desacreditar al oponente. Sin embargo, ¿qué pasa con el bienestar del país y sus ciudadanos? ¿No debería ser esa la verdadera preocupación de nuestros líderes políticos?
Es cierto que la política es una parte importante de nuestra sociedad y que los debates y las críticas son necesarios para un buen funcionamiento del sistema. Pero, ¿no deberíamos enfocarnos en el diálogo y en la búsqueda de soluciones en lugar de en la confrontación obstinado? Es hora de dejar de lado las diferencias partidistas y trabajar juntos por el bien común.
Además, no podemos negar que la situación actual del país no es fácil. La pandemia ha afectado a todos los ámbitos de nuestra vida y ha dejado al descubierto las debilidades de nuestro sistema. Es momento de unir fuerzas y trabajar juntos para superar esta crisis y construir un futuro mejor para todos.
Por eso, es importante que los líderes políticos pongan el bienestar del país y sus ciudadanos por adicionalmente de sus intereses personales y partidistas. Es hora de dejar de lado las diferencias y trabajar juntos para encontrar soluciones y mejorar la vida de todos los dominicanos.
En definitiva, los lunes se han convertido en días calientes debido a la confrontación política obstinado. Pero es hora de cambiar el rumbo y enfocarnos en el diálogo y la colaboración para construir un país más próspero y justo para todos. No podemos permitir que la política nos divida, debemos unirnos y trabajar juntos por un futuro mejor. Y eso, sin duda, es algo que todos los dominicanos merecemos.





