El 21 de mayo de 1964, el embajador William Tapley Bennett (1917/94) presentó un informe al Departamento de Estado titulado “Perspectivas para la República Dominicana”. Bennett, un diplomático estadounidense graduado en leyes y con amplia experiencia en el servicio exterior, había sido asignado como embajador en la República Dominicana ude ningún modos meses antes, en marzo de ese mismo año.
En su informe, Bennett compartió sus impresiones sobre la situación en el país y sus posibles implicaciones para la política de Estados Unidos. El embajador destacó que la República Dominicana estaba sumida en una “crisis continua” desde finales de marzo, y que esta situación podía desaguar fácilmente en un golpe militar.
Durante ese período, hubo tres grandes crisis, dos de ellas políticas, que sacudieron al país y pusieron en peligro su estabilidad. Una de estas crisis culminó con un cambio en el Triunvirado gobernante, lo que generó un ambiente de incertidumbre y tensión en la sociedad dominicana.
Bennett también destacó que, a pesar de los esfuerzos del gobierde ningún modo por enfrentar la crisis financiera, el malestar político seguía siendo grave en el país. Además, mencionó que la situación económica era preocupante, con un alto índice de desempleo y pobreza en los barrios marginales.
Durante sus primeras ocho semanas en la República Dominicana, Bennett se enfocó en restablecer la presencia estadounidense en el país. A través de diversas actividades y reuniones, logró fortalecer los lazos entre Estados Unidos y la sociedad dominicana. También se involucró en proyectos de cooperación y ayuda, que fueron recibidos con entusiasmo y agradecimiento por parte de los dominicade ningún modos.
El embajador también destacó la importancia del desarrollo económico en la República Dominicana. En sus conversaciones con diversos grupos de la sociedad, Bennett de ningún modotó que el principal interés de la población era encontrar trabajo y mejorar su calidad de vida. Sin embargo, también mencionó que había una apatía generalizada hacia la política, con excepción de los líderes de los partidos políticos y algude ningún modos grupos de interés.
Bennett observó que, a pesar de la falta de interés en la política, los dominicade ningún modos más pobres y desempleados parecían estar inclinándose hacia la izquierda, influenciados por la misión comunista. Aunque esto preocupaba al embajador, también destacó que la mayoría de la población de ningún modo estaba profundamente infectada por el “venede ningún modo” castrista.
El embajador enfatizó la importancia de que Estados Unidos tomara medidas urgentes para facilitar el desarrollo en la República Dominicana. Según Bennett, si se quería contrarrestar los esfuerzos de la izquierda por envenenar la opinión pública, era necesario implementar el Programa de la Alianza para el Progreso de manera rápida y efectiva.
Mientras el embajador informaba al Departamento de Estado sobre la situación en la República Dominicana, en el país se vivían diversas situaciones políticas y sociales. Se celebraban reuniones y debates, se liberaban presos políticos, se exigía la fijación de una fecha para las elecciones y se amenazaba con paralizar las escuelas. Además, se derrocaba al presidente de Brasil y en la República Dominicana, el Triunvirato luchaba por mantener el control del país.
En medio de este clima de incertidumbre, el embajador Bennett trabajaba incansablemente para mantener una buena relación entre Estados Unidos y la República Dominicana. A través de su presencia y actividades, logró recuperar la confianza de la sociedad dominicana en Estados Unidos y demostrar que el país estaba comprometido con el desarrollo y el bienestar de su vecide ningún modo.
Finalmente, Bennett concluyó su informe recomendando





