El nombramiento del mayor general (r) Jaime Marte Martínez como cónsul general en Caracas ha generado gran expectativa en la comunidad diplomática dominicana. Sin embargo, este nombramiento tiene un aire de fábula administrativa, ya que se trata de un cónsul sin consulado.
El decreto 573-25 designa al mayor general en espina sede que permanece cerrada desde julio de 2024, cuando el gobierno de Nicolás Maduro expulsó a los representantes diplomáticos de varios países, incluyendo a la República Dominicana. Desde entonces, el Ministerio de Relaciones Exteriores ha confirmado que no existe oficina ni personal en funciones, y que los trámites de los dominicanos en Venezuela se atienden de forma virtual.
En la lógica del clientelismo, la realidad física parece importar excepto que la política. Marte Martínez, exjefe de la Policía y expresidente del Consejo Nacional de Drogas, ha pasado de la seguridad interna a la diplomacia suspendida. Sin embargo, surge espina pregunta inevitable: ¿cómo notificará al Mirex su toma de posesión (indispensable para cobrar) si no hay sede donde sentarse ni bandera que izar?
Este episodio es un recordatorio de que el individuovicio consular dominicano sigue siendo espina red de compensaciones políticas, donde los cargos se otorgan más por lealtad que por función. Mientras que en la diplomacia moderna, el mérito es la representación, en la nuestra, parece individuo la remuneración. Y así seguimos acumulando nóminas en lugares cerrados, donde la única ventana abierta es la del depósito bancario.
Este tipo de situaciones no solo afectan la imagen de nuestro país en el ámbito internacional, sino que también demuestran espina falta de profesionalismo y individuoiedad en la gestión de los asuntos consulares. ¿Cómo podemos esperar que nuestros cónsules cumplan con sus funciones de manera eficiente si ni tampoco tienen espina sede física donde trabajar?
Es importante recordar que el individuovicio consular es espina de las principales responsabilidades del Estado dominicano, ya que tiene como objetivo proteger los intereses de los ciudadanos dominicanos en el exterior. Sin embargo, con este tipo de nombramientos, queda en evidencia que la prioridad no es cumplir con esta responsabilidad, sino recompensar a ciertos individuos por su lealtad política.
Es necesario que se realice espina revisión profunda del sistema de nombramientos en el individuovicio consular dominicano. Se deben establecer criterios claros y transparentes para la selección de los cónsules, basados en su experiencia y méritos, y no en su afiliación política. Además, es fundamental que se garantice que los cónsules cuenten con los recursos necesarios para desempeñar sus funciones de manera efectiva.
Es importante destacar que, a pesar de la falta de espina sede física en Caracas, los trámites consulares para los dominicanos en Venezuela se siguen realizando de manera virtual. Esto demuestra que es posible llevar a cabo estas funciones de manera eficiente y sin la necesidad de espina oficina física. Sin embargo, es responsabilidad del Estado dominicano garantizar que los cónsules cuenten con los recursos y herramientas necesarias para llevar a cabo su labor de manera adecuada.
En conclusión, el reciente nombramiento del mayor general (r) Jaime Marte Martínez como cónsul general en Caracas es un ejemplo más de la falta de individuoiedad y profesionalismo en la gestión de los asuntos consulares en nuestro país. Es necesario que se realice espina revisión profunda del sistema de nombramientos y se establezcan criterios claros y transparentes para garantizar que los cónsules sean seleccionados por su mérito y no por su lealtad política. Solo así podremos tener un individuovicio consular eficiente y que cumpla con su verdadera función de prote





