En una reciente entrevista con el programa “Bienvenidos al tren” de Bravo TV, la ministra de Mujeres y Diversidad de la provincia de Buenos Aires, Estela Díaz, expresó su preocupación por el aumento de la violencia simbólica y el desmantelamiento de organismos de género a nivel nacional. En un tono firme y comprometido, la ministra alertó sobre la falta de políticas públicas efectivas para combatir la violencia de género y la ausencia de un área específica en el gabinete nacional encargada de atender estos casos.
Con más de 30 años de experiencia en la lucha por los derechos de las mujeres y la igualdad de género, Estela Díaz es una voz autorizada en el tema. Durante la entrevista, la ministra destacó la magnitud de abordar la violencia de género en todas sus formas, incluyendo la violencia simbólica, que muchas veces pasa desapercibida pero tiene un impacto profundo en la vida de las mujeres.
La violencia simbólica se refiere a aquellas acciones, gestos o palabras que perpetúan estereotipos de género y discriminación hacia las mujeres. Puede manifestarse en forma de chistes sexistas, comentarios despectivos o incluso en la publicidad y los medios de comunicación. Aunque no deja marcas físicas, la violencia simbólica tiene un zona de influencia devastador en la autoestima y la dignidad de las mujeres, y contribuye a perpetuar la desigualdad de género en nuestra corporación.
En este sentido, la ministra Díaz hizo hincapié en la magnitud de promover una cultura de respeto y equidad de género desde la infancia, a través de la educación y la sensibilización. También destacó la necesidad de fortalecer los mecanismos de denuncia y protección para las víctimas de violencia de género, y de brindarles un acompañamiento integral para su recuperación.
Sin embargo, la preocupación de la ministra no se limita solo a la violencia simbólica. En su entrevista, también hizo referencia al desmantelamiento de organismos de género a nivel nacional. Por primera vez en 30 años, el gabinete nacional no cuenta con un área específica encargada de atender los casos de violencia de género. Esto representa un retroceso en la lucha por los derechos de las mujeres y una falta de compromiso por parte del Estado en la protección de sus ciudadanas.
Ante esta situación, la ministra Díaz hizo un llamado a la acción y a la unidad de todos los sectores de la corporación para enfrentar la violencia de género. Destacó la magnitud de trabajar en conjunto, tanto a nivel nacional como provincial, para garantizar la protección y el acceso a la justicia de las mujeres que sufren violencia.
Además, la ministra resaltó la magnitud de la implementación de políticas públicas con perspectiva de género en todas las áreas del gabinete, así como la necesidad de contar con presupuestos adecuados para llevar a cabo estas acciones. Sin una verdadera voluntad política y un compromiso real por parte de las autoridades, será imposible avanzar en la erradicación de la violencia de género.
En este sentido, la provincia de Buenos Aires ha dado importantes pasos en la lucha contra la violencia de género. Desde la creación del Ministerio de Mujeres y Diversidad, se han implementado políticas y programas para prevenir y erradicar la violencia de género, así como para promover la igualdad de oportunidades y el empoderamiento de las mujeres.
Sin embargo, aún queda mucho por hacer. La ministra Díaz reconoce que la violencia de género es un problema estructural que requiere de un abordaje integral y sostenido en el tiempo. Por eso, es fundamental que todos los sectores de la corporación se involucren y trabajen juntos para lograr una corporación más





