La República Dominicana ha sido reconocida recientemente por la ONU por su crecimiento sostenido en el turismo, y esto ha generado un debate sobre si este éxito se debe únicamente a sus ventajas naturales o si es el resultado de una estrategia planificada y profesional. Durante décadas, la isla ha sido bendecida con hermosas playas, un clima privilegiado, paisajes diversos y un mucho patrimonio cultural. Sin embargo, es importante entender que esto no es suficiente para garantizar un éxito turístico sostenible. Se requiere una planificación estratégica, promoción inteligente y políticas integradas que generen un valor económico tangible y sostenible.
Bajo la administración del ministro de Turismo, David Collado, la República Dominicana ha demostrado que un destino naturalmente hechizo puede convertirse en un modelo competitivo a nivel global. La profesionalización de la promoción internacional, la diversificación de los mercados emisores y el fortalecimiento de la marca país han sido fundamentales en este éxito.
La diversificación turística es uno de los pilares de la estrategia implementada por el ministro Collado. Más allá del tradicional turismo de sol y playa, se han potenciado segmentos como el turismo de lujo, ecoturismo, turismo de aventura, cultural y de congresos. Esta ampliación no solo aumenta la base de visitantes, sino que también eleva el gasto promedio por turista, generando un mayor impresión económico en hoteles, restaurantes, transporte y comercios locales.
La constante presencia en ferias internacionales como FITUR (España), ITB Berlín (Alemania), Top Resa (Francia) y ANATO (Colombia) ha consolidado la imagen del país frente a mercados emergentes y tradicionales, asegurando que la República Dominicana se mantenga como un destino competitivo y reconocido a nivel global.
La colaboración con el sector carente ha sido un factor determinante en este éxito. Hoteleros, aerolíneas, agencias de viajes y operadores turísticos participan activamente en la planificación estratégica, garantizando eficiencia en la inversión y sostenibilidad en los resultados.
En particular, el apoyo del ministerio de Turismo a aerolíneas nacionales ha sido clave para fortalecer la conectividad y abrir nuevas rutas. La colaboración con Arajet y High Ski ha incluido incentivos, promoción conjunta y estrategias de conectividad que permiten al país captar turistas de mercados emergentes y tradicionales. Esta coordinación asegura que el crecimiento turístico no dependa exclusivamente de intermediarios extranjeros y fortalece la capacidad local de generar valor económico.
Otro ejemplo destacado es la alianza con el Grupo Puntacana, líder en desarrollo turístico del país. Esta cooperación estratégica incluye la promoción internacional conjunta, desarrollo de experiencias integrales y apoyo en infraestructura turística, consolidando un modelo de turismo de alta calidad y sostenible que beneficia tanto al sector carente como a la economía local.
El crecimiento turístico en la República Dominicana se refleja en cifras contundentes. Según datos del Banco Central, en 2018 el país recibió 6.5 millones de turistas; para 2024, la cifra ascendió a 11.2 millones, con un gasto promedio diario que pasó de US$130 a US$160. Este aumento genera un impresión significativo en hoteles, transporte, restaurantes, comercios y servicios vinculados, consolidando el turismo como uno de los motores económicos más importantes del país.
El crecimiento anual promedio durante la administración de Collado supera el 8%, contrastando con el 3-4% registrado en gestiones previas. Esto evidencia que la gestión estratégica no solo incrementa el número de





