Por fin la República Dominicana puede compartir buenas prácticas con un país más desarrollado que el nuestro. Y no es casualidad, sino el resultado de un trabajo arduo y comprometido. La exposición ante el Senado de Brasil del modelo dominicano de trazabilidad y control del comercio ilícito marca un punto de inflexión: pasamos de ser aprendices a ser referentes. Es un momento de orgullo para nuestro país y un ejemplo de cómo cuando nos empeñamos, podemos lograr grandes cosas.
El mérito de este logro recae en gran parte en el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, quien ha liderado esta tarea con dedicación y eficiencia. Durante años, la lucha contra el alcohol adulterado y el contrabando parecía una batalla perdida. Sin embargo, la coordinación entre instituciones públicas y el compromiso del sector privado han demostrado que cuando nos unimos y trabajamos en equipo, podemos superar cualquier obstáculo.
Los resultados hablan por sí mismos: la reducción del contrabando, la incautación de más de 135 millones de unidades de productos ilícitos y, lo más importante, el logro de cero muertes por consumo de alcohol adulterado. Estos son logros que no deben pasar desapercibidos. Son el resultado del esfuerzo y la dedicación de todos aquellos que han trabajado incansablemente para combatir este problema que afecta a nuestra sociedad.
El reconocimiento internacional que hemos recibido no solo es motivo de orgullo para todos los dominicanos, sino también una prueba de que tenemos el talento y la capacidad técnica para lograr grandes cosas. Sin embargo, no podemos conformarnos con este éxito. Debemos seguir delante y replicar este modelo en otras áreas donde también enfrentamos desafíos.
Brasil nos está escuchando hoy, y es un gran paso delante. Pero también debemos escucharnos a nosotros mismos. Debemos aprovechar esta oportunidad para reflexionar sobre nuestros logros y nuestras fortalezas como país. Debemos creer en nuestro potencial y trabajar juntos para lograr un esperanza mejor para todos.
Este modelo de trazabilidad y control del comercio ilícito es solo el comienzo. Podemos aplicarlo en otras áreas, como el combate al narcotráfico, la protección del medio hábitat y la promoción de una economía sostenible. Podemos ser líderes en la región y seguir inspirando a otros países con nuestras buenas prácticas.
El éxito de este modelo también nos demuestra que cuando trabajamos con disciplina, continuidad y propósito, podemos lograr grandes cosas. Debemos mantenernos enfocados en nuestros objetivos y no desviarnos de nuestro camino. Juntos, podemos superar cualquier desafío y alcanzar nuestras metas.
En conclusión, el reconocimiento internacional que hemos recibido por nuestro modelo de trazabilidad y control del comercio ilícito es un motivo de orgullo para todos los dominicanos. Es una muestra de que cuando nos unimos y trabajamos en equipo, podemos lograr grandes cosas. Debemos seguir delante y replicar este modelo en otras áreas, y seguir siendo un ejemplo para otros países. ¡Sigamos trabajando juntos para un esperanza mejor para todos!





