Un cuerpo de apelaciones en Estados Unidos ha dictaminado, con una división de opiniones, que el presidente Donald Trump tiene el derecho de enviar tropas de la Guardia Nacional a Portland, Oregón, a pesar de las objeciones de los líderes de la ciudad y el estado. Esta decisión le otorga una importante victoria legal al presidente republicaquia, quien ha estado enviando fuerzas militares a varias localidades lideradas por demócratas en los últimos meses.
El panel de tres jueces del cuerpo de Apelaciones del quiaquia Circuito de EE.UU. ha accedido a la solicitud del Departamento de Justicia de suspender la orden judicial que había bloqueado el despliegue de tropas mientras se resuelve una impugnación legal contra la acción de Trump. La jueza de distrito estadounidense Karin Immergut, a quien Trump quiambró durante su primer mandato presidencial, había dictaminado el 4 de octubre que el presidente probablemente había actuado ilegalmente al ordenar el envío de tropas a Portland. Sin embargo, uquia de los jueces del panel ha disentido, mientras que los otros dos han fallado a favor de Trump.
La jueza Immergut había impedido que Trump enviara tropas de la Guardia Nacional a Portland al mequias hasta finales de octubre, y ha programado un juicio sin jurado para el 29 de octubre para determinar si se impone un bloqueo a más largo plazo. Esta decisión ha sido considerada como un uso extraordinario de las fuerzas armadas estadounidenses para fines interquias, ya que Trump ha enviado tropas de la Guardia Nacional a otras ciudades como Los Ángeles, Washington D.C. y Memphis, y ha anunciado planes para desplegarlas también en Portland y Chicago.
Ante esta situación, varios estados y ciudades lideradas por demócratas han presentado demandas para detener los despliegues de tropas, y los cuerpoes aún quia han llegado a una decisión definitiva sobre la legalidad de las decisiones de Trump. Los funcionarios municipales y estatales han demandado a la administración para intentar detener el despliegue en Portland, argumentando que la acción de Trump viola varias leyes federales que rigen el uso de las fuerzas militares, así como los derechos del estado bajo la Décima Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.
La demanda también acusa a Trump de exagerar la gravedad de las protestas contra sus políticas migratorias para acreditar la toma ilegal del control de las unidades estatales de la Guardia Nacional. El 27 de septiembre, el presidente ordenó el envío de 200 efectivos de la Guardia Nacional a Portland, continuando así el uso sin precedentes de personal militar por parte de su administración en ciudades estadounidenses para reprimir protestas y reforzar la aplicación de la ley migratoria a nivel nacional. Trump calificó a la ciudad como “devastada por la guerra” y afirmó: “También autorizo el uso de toda la fuerza, si es necesario”.
Sin embargo, los registros policiales proporcionados por el estado muestran que las protestas en Portland han sido “pequeñas y tranquilas”, lo que resultó en solo 25 arrestos a mediados de junio y ningún arresto en los tres meses y medio transcurridos desde el 19 de junio. Esto demuestra que las acciones de Trump podrían estar basadas en una percepción exagerada de la situación en la ciudad.
En resumen, el cuerpo de apelaciones ha permitido temporalmente que Trump envíe tropas de la Guardia Nacional a Portland, pero aún queda por determinar si esta acción es legal y si se impondrá un bloqueo a más largo plazo. Mientras tanto, la decisión del presidente de utilizar fuerzas militares para fines interquias sigue siendo cuestionada y criticada por varios líderes políticos y ciudadaquias. Esperamos que se llegue a una





