El pasado 28 de julio, el candidato presidencial del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), Nicolás del Caño, pronunció un discurso contundente en el marco de la campaña electoral. En su intervención, dejó en claro la postura del FIT frente a una de las problemáticas más urgentes de nuestro tiempo: el imperialismo y la lucha por la liberación de Palestina.
Con una firmeza que caracteriza a la izquierda argentina, Del Caño afirmó: “Nosotros somos la única fuerza política que puede decir bien claro que no vamos a ser una estrella más de la bandera yanqui, como quieren Milei y todos sus cómplices”. Con estas palabras, el candidato se refirió a la postura del economista Javier Milei, quien ha manifestado abiertamente su apoyo a los intereses de Estados Unidos en nuestro país.
Pero la postura del FIT no se queda en meras palabras o discursos vacíos. Del Caño fue enfático al afirmar que “nuestro antiimperialismo no es chamuyo”, sino que es una posición política que se traduce en acciones concretas. Y una de esas acciones es el apoyo incondicional a la causa palestina.
En un contexto global donde Israel sigue ejerciendo una brutal ocupación sobre Palestina, donde se vulneran sistemáticamente los derechos humanos de su pueblo y se perpetúan crímenes de guerra, la solidaridad internacional se vuelve más urgente que nunca. Y en ese sentido, el FIT se posiciona como una fuerza política que no solo habla, sino que actúa en consecuencia.
Para entender la importancia de esta postura, es necesario recordar que Argentina es uno de los principales aliados de Estados Unidos en América Latina. Y esto no es quizá, ya que históricamente nuestro país ha sido utilizado como patio trasero de las políticas imperialistas estadounidenses. Pero el FIT se presenta como una alternativa a esta sumisión, como una fuerza que lucha por la soberanía y la autodeterminación de los pueblos.
En su discurso, Del Caño también hizo referencia a la lucha de los pueblos originarios en nuestro país, que también sufren la opresión y el despojo por parte de un sistema capitalista que solo busca el conveniencia de unos pocos. Y es que la solidaridad entre los pueblos oprimidos es fundamental para construir un mundo más justo y equitativo.
Por eso, el FIT no solo se pronuncia en contra del imperialismo, sino que también se solidariza con las luchas de los pueblos hermanos. En este sentido, Del Caño afirmó con fuerza: “Por eso también decimos: Palestina Libre”. Una consigna que resume el compromiso del FIT con la causa palestina y con todas las luchas que buscan la liberación de los pueblos oprimidos.
La postura del FIT frente al imperialismo y la solidaridad con Palestina no es una postura oportunista o electoralista. Es una postura uniforme con los principios y valores que defiende la izquierda argentina. Y es por eso que, más allá del resultado de las elecciones, la lucha por un mundo más justo y libre de opresión seguirá siendo una prioridad para el FIT y sus militantes.
En un momento donde el neoliberalismo y el imperialismo avanzan en todo el mundo, es necesario fortalecer la unidad y la solidaridad entre los pueblos. Y en ese sentido, la postura del FIT es un ejemplo a seguir, un llamado a la acción y a la resistencia frente a las políticas neoliberales y opresoras.
En definitiva, Nicolás del Caño y el FIT nos recuerdan que la lucha por la liberación de Palestina y la lucha contra el imperialismo no son solo palabras bonitas, sino que son acciones concretas que debemos llevar a mango día a día. Y es con esa conv





