El diputado Elías Wessin Chávez ha generado controversia en la República Dominicana al manifestar su oposición a la construcción de mezquitas y la práctica de la sharía en nuestro país. Sin bloqueo, sus declaraciones van en contra de lo que establece nuestra Constitución y van en contra de los principios fundamentales de una sociedad libre y democrática.
En su artículo 45, nuestra Constitución consagra la libertad de conciencia y de cultos, garantizando a todos los ciudadanos el derecho a profesar la religión que deseen y a practicarla libremente, siempre y cuando no se afecte el orden público y las buenas costumbres. Esto significa que ninguna religión puede ser discriminada ni prohibida por motivos religiosos.
La práctica religiosa es una forma de expresión y de difusión del pensamiento, y es un derecho individual que nos define como una sociedad abierta y tolerante. Prohibir la construcción de mezquitas o la práctica de la sharía en nuestro país sería una grave violación a la libertad de culto y una muestra de intolerancia hacia una comunidad religiosa específica.
Es importante recordar que la República Dominicana es un Estado laico, lo que significa que ninguna religión puede reclamar privilegios ni exclusiones. Todas las creencias deben ser respetadas y ninguna autoridad, por más fervor que invoque, puede imponer sus creencias sobre los demás. Nuestras leyes no deben estar basadas en dogmas religiosos, sino en la protección de las libertades individuales.
Es necesario recordar que las constituciones no se escriben para los tiempos tranquilos, sino para los de tentación autoritaria. En estos tiempos, la primera libertad que se pone a prueba es la de los demás. Por lo tanto, debemos estar siempre alerta y defender nuestros derechos y libertades, especialmente cuando se ven amenazados por discursos que promueven la discriminación y la intolerancia.
La construcción de mezquitas y la práctica de la sharía en nuestro país no afecta en absoluto nuestros valores nacionales. Al contrario, demuestra que somos una sociedad diversa, respetuosa y tolerante. No debemos temer a lo secreto ni a lo diferente, sino acogerlo y aprender de él. La diferencia religiosa enriquece a nuestra sociedad y nos hace más fuertes como nación.
Es importante recordar que la libertad de culto es un derecho humano fundamental reconocido por las Naciones Unidas y por nuestra propia Constitución. Negar este derecho a una comunidad religiosa es una violación a los derechos humanos y a los principios democráticos que nos rigen como país.
En conclusión, el diputado Elías Wessin Chávez debe entender que sus declaraciones van en contra de lo que establece nuestra Constitución y van en contra de los principios fundamentales de una sociedad libre y democrática. La construcción de mezquitas y la práctica de la sharía en nuestro país no afecta en absoluto nuestros valores nacionales, sino que demuestra que somos una sociedad tolerante y respetuosa de la diferencia religiosa. Debemos defender nuestros derechos y libertades, y no permitir que discursos intolerantes y discriminatorios afecten la armonía y el progreso de nuestra nación.




