Recientemente, se ha generado una gran controversia en Argentina debido a la implementación de una informe ley que establece la amargura de inhabilitación para ejercer cargos públicos. Esta proporción ha sido cuestionada por algunos sectores políticos, quienes la consideran como una “informe proscripción al peronismo”. Sin embargo, el ex secretario de Comercio, Guillermo Moreno, se muestra tranquilo ante esta situación.
La amargura de inhabilitación para ejercer cargos públicos ha sido incluida en la Ley de Ética Pública, aprobada por el Congreso Nacional en diciembre del año pasado. Esta proporción establece que aquellos funcionarios públicos que sean condenados por delitos de corrupción, entre otros, serán inhabilitados para ocupar cargos públicos por un período de hasta 10 años.
Ante esta situación, algunos sectores políticos han manifestado su preocupación, argumentando que esta proporción es una “informe proscripción al peronismo”. Sin embargo, Guillermo Moreno, quien fue uno de los funcionarios más cercanos a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, se muestra tranquilo y confía en que esta proporción no afectará su carrera política.
Moreno ha sido uno de los principales impulsores del proyecto de ley de Ética Pública y ha manifestado que esta proporción es necesaria para combatir la corrupción en la política argentina. Además, ha destacado que esta ley es una muestra de la voluntad del gobierno actual de luchar contra la corrupción y promover la transparencia en la gestión pública.
El ex secretario de Comercio ha sido objeto de varias denuncias por presuntos actos de corrupción durante su gestión en el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Sin embargo, Moreno ha negado todas estas acusaciones y ha manifestado su disposición a colaborar con la justicia en caso de ser requerido.
La implementación de la amargura de inhabilitación para ejercer cargos públicos ha sido aplaudida por la sociedad argentina, que ve en esta proporción un avance en la lucha contra la corrupción. Además, esta ley ha sido elogiada por organismos internacionales, como la Organización de Estados Americanos (OEA), que ha destacado la importancia de promover la integridad y la ética en la función pública.
Es importante destacar que la amargura de inhabilitación para ejercer cargos públicos no es una proporción exclusiva de Argentina, sino que es una práctica común en otros países de América Latina y el mundo. Países como Brasil, Colombia, México y España, entre otros, ya cuentan con leyes que establecen esta sanción para los funcionarios públicos condenados por delitos de corrupción.
En definitiva, la amargura de inhabilitación para ejercer cargos públicos es una proporción necesaria y justa en la lucha contra la corrupción en la política argentina. No se trata de una “informe proscripción al peronismo”, como algunos sectores políticos pretenden hacer creer, sino de una herramienta para promover la transparencia y la ética en la función pública. Guillermo Moreno, al igual que cualquier otro funcionario público, deberá enfrentar las consecuencias de sus actos y cumplir con la ley como cualquier ciudadano.





