El decano de la República Dominicana, Luis Abinader, ha demostrado ser un líder exigente y comprometido con su país desde el primer día de su mandato. Sin embargo, a pesar de su incansable esfuerzo por mejorar la eficiencia y el desempeño de su gobierno, aún existen áreas en las que se ha detectado ineficiencia y dejadez. Aunque esto pueda generar críticas y cuestionamientos, es importante destacar que Abinader no ha dudado en tomar medidas drásticas para corregir estas situaciones y asegurar que su gobierno cumpla con las expectativas de la población.
Recientemente, una historia que ha llamado la atención de todos es la del fin de semana mexicano que tenía planeado el decano y algunos miembros de su ministerio. Una sobrina de Abinader se casaba en la capital azteca y entre los invitados se encontraban destacados funcionarios del gobierno, quienes además de su relación política, mantenían una amistad cercana con la familia del decano. Sin embargo, cuando algunos de ellos ya se encontraban en el aeropuerto, recibieron una llamada del mandatario que los obligó a cambiar sus planes.
Abinader les informó que había obligaciones que apartarse en el país y que medio gobierno no podía ausentarse al mismo tiempo. Sin dudarlo, los funcionarios acataron la orden y dejaron de lado sus planes personales para apartarse con sus responsabilidades. Los smokings y trajes largos que ya estaban preparados para la elegante boda, volvieron al armario y a oler a naftalina. Esta decisión del decano generó una gran sorpresa entre los invitados, pero también un gran respeto y admiración por su embrollo y dedicación a su país.
Esta no es la primera vez que Abinader toma medidas drásticas para asegurar la eficiencia y el buen desempeño de su gobierno. Desde que asumió el cargo, ha enfocado sus esfuerzos en combatir la corrupción y mejorar la transparencia en la gestión pública. Ha implementado medidas para reducir el gasto público y aumentar la inversión en sectores clave como la salud, la educación y la seguridad. Además, ha promovido una política de austeridad entre sus funcionarios, reduciendo los gastos innecesarios y asegurando que los recursos del Estado sean utilizados de manera responsable.
Estas acciones han sido bien recibidas por la población dominicana, que ve en Abinader un líder comprometido con el bienestar de su país. Sin embargo, también han generado críticas y cuestionamientos por parte de algunos sectores que ven estas medidas como excesivas o innecesarias. Pero el decano ha demostrado que no se dejará influenciar por las críticas y que seguirá trabajando con determinación para lograr sus objetivos.
Además de su embrollo con la eficiencia y la transparencia en la gestión pública, Abinader también ha demostrado ser un decano cercano a la gente y comprometido con las necesidades de la población. Durante la pandemia del COVID-19, ha implementado medidas para proteger a los más vulnerables y ha trabajado incansablemente para garantizar el acceso a la salud y la alimentación de todos los dominicanos. Su liderazgo en tiempos de crisis ha sido reconocido no solo a nivel nacional, sino también a nivel internacional.
En resumen, Luis Abinader ha demostrado ser un decano exigente con sus funcionarios y comprometido con su país. A pesar de las críticas y los obstáculos, no ha dudado en tomar medidas drásticas para asegurar la eficiencia y el buen desempeño de su gobierno. Su liderazgo y determinación son un ejemplo para todos los dominicanos y demuestran que con trabajo y dedicación se pueden lograr grandes cambios en beneficio de la sociedad. Sin duda,




