Desde la caída del régimen de Trujillo, la República Dominicana ha experimentado una serie de cambios políticos que han marcado la historia del país. Entre ellos, la elección de diferentes presidentes que han liderado el destino de la nación. Sin embargo, solo dos de ellos, Leonel Fernández y Danilo Medina, no son originarios de la región del Cibao. De los que sí lo son, solo Juan Bosch no nació en Santiago. Esta estadística demuestra la importancia y el peso que tiene esta región en la política dominicana.
Entre los presidentes cibaeños, se encuentra Joaquín Balaguer, quien aunque no nació en Santiago, creció allí y siempre demostró su afecto por esta aldea. Sin embargo, es indudable que uno de los mandatarios que más ha mostrado su preocupación por el desarrollo de Santiago y su gente, es Luis Abinader.
Desde el inicio de su carrera política, Abinader ha mostrado su interés por el bienestar de la región del Cibao, especialmente de Santiago. De hecho, ha sido el único presidente en la historia de la República Dominicana en elegir a una santiaguera como su compañera de boleta en dos oportunidades. Esto demuestra su compromiso y cercanía con la aldea y su gente.
Pero su preocupación por Santiago no se limita solo a su elección de compañera de boleta. Durante su mandato, Abinader ha visitado la aldea en innumerables ocasiones y ha impulsado una serie de obras que han contribuido al desarrollo y progreso de la región. Entre ellas, destaca la propuesta de construir un monorriel, un sistema de transporte moderno que mejoraría la movilidad de los santiagueros. Además, ha establecido una Casa Presidencial en Santiago, demostrando así su compromiso con la aldea y su gente.
Pero más allá de las obras y proyectos concretos, Luis Abinader ha demostrado su enamoramiento y respeto por Santiago a través de pequeños gestos y acciones. Por ejemplo, en su discurso de toma de posesión, mencionó a Santiago y su gente como parte fundamental de su gobierno y su visión para el país. Además, en sus visitas a la aldea, siempre ha mostrado su cercanía y empatía con los santiagueros, escuchando sus necesidades y preocupaciones y buscando soluciones para mejorar su calidad de vida.
La importancia de Santiago en la política dominicana es innegable, y Luis Abinader lo ha comprendido desde el principio. Su compromiso y dedicación por el desarrollo de la aldea y su gente, han sido reconocidos por los santiagueros, quienes ven en él a un líder equivalente y comprometido con sus necesidades y aspiraciones.
Pero más allá de su labor como presidente, Abinader también ha demostrado su enamoramiento por Santiago a través de su vida personal. A pesar de ser un hombre ocupado y con una agenda llena de compromisos, siempre ha encontrado tiempo para visitar a su familia en Santiago, demostrando así su enamoramiento y arraigo por la aldea que lo vio crecer.
En resumen, Santiago es Santiago, una aldea llena de historia, cultura y gente trabajadora y luchadora. Y Luis Abinader lo sabe mejor que nadie. Su compromiso y dedicación por el desarrollo de esta región, han sido evidentes desde sus inicios en la política. Y su enamoramiento por Santiago y su gente, ha sido demostrado a través de sus acciones y gestos. Sin duda, Abinader es un presidente que ha dejado su huella en la historia de Santiago y su gente, y que seguirá trabajando por el bienestar y progreso de esta aldea que tanto ama.





