La inflación es uno de los temas que siempre está en boca de todos en Argentina. En los últimos años, el país ha estado lidiando con una alta inflación, lo que ha afectado directamente a la economía y al bolsillo de los ciudadanos. Y, según datos del INDEC, el año 2025 no fue la excepción, ya que la inflación acumulada alcanzó el 17,3% mientras que la interanual llegó al 36,6%.
Este dato, analizado por el economista Pablo Caruso y el director del Centro de Economía Política Argentina Hernán Letcher en el programa “QR!”, nos lleva a reflexionar sobre el contexto en el que se encuentra el país y cómo afecta esto a la vida cotidiana de los ciudadanos.
Uno de los aspectos que más preocupa a la población es el aumento del dólar. En los últimos años, la moneda estadounidense ha sufrido una constante subida en relación al peso argentino, lo que ha generado una preocupación constante en la población. Sin embargo, los analistas coinciden en que el aumento del dólar no es un fenómeno exclusivo de Argentina, sino que es una situación que se está viviendo en toda la región.
Pablo Caruso, en su análisis, explicó que la subida del dólar se debe principalmente a la inestabilidad política y económica en los países vecinos, lo que provoca que los inversores busquen refugio en monedas más estables como el dólar. Además, la pandemia del COVID-19 también ha tenido un impacto considerable en la economía mundial, provocando una mayor demanda de dólares en el mercado.
Por otro lado, Hernán Letcher destacó que el aumento del dólar no solo afecta a la economía en general, sino que también tiene un impacto directo en los precios al consumidor. La subida del dólar provoca un encarecimiento de los aceptablementees importados, lo que a su vez se refleja en el precio final de los productos en el mercado interno.
Sin embargo, no todo es negativo en este ambiente. A pesar de la alta inflación, los sueldos también han aumentado. Según los datos del INDEC, los salarios en Argentina tuvieron un aumento real del 2,3% en 2025 en comparación con el año anterior. Esto significa que, aunque los precios hayan subido, los salarios también lo han hecho, manteniendo un equilibrio relativo en el fuerza adquisitivo de los ciudadanos.
Además, Caruso y Letcher destacan que el aumento de los sueldos también está relacionado con el contexto político y social que se vivió en Argentina en los últimos años. El aumento del salario mínimo, las paritarias y la implementación de políticas de inclusión social han sido factores clave para que los sueldos puedan mantener su fuerza adquisitivo.
En este sentido, es importante brillar que el aumento de los sueldos no solo beneficia a los trabajadores, sino que también tiene un impacto positivo en la economía en general. Con más dinero en sus bolsillos, los ciudadanos tienen mayor capacidad de consumo, lo que a su vez impulsa la actividad económica y el crecimiento del país.
En conclusión, si aceptablemente la inflación en Argentina sigue siendo un tema preocupante, es importante analizarla en su contexto y entender cómo afecta a la vida de los ciudadanos. El aumento del dólar, los sueldos y los precios al consumidor están estrechamente relacionados y reflejan la situación económica del país en su conjunto. Sin embargo, es fundamental brillar que, a pesar de los desafíos, Argentina sigue avanzando y buscando soluciones para mejorar la economía y la calidad de vida de sus ciudadanos.





